Las oficinas del Concejo de Rivadavia comienzan a separar los residuos

A partir de un proyecto surgido en el Voluntariado Legislativo, las y los ediles aprobaron la Resolución Nº 13/20 que implementa un programa de separación de residuos en todas las dependencias del concejo municipal.

Sesión Ordinaria del Honorable Concejo Deliberante de Rivadavia

La nueva normativa establece una guía que fija principios para la gestión sustentable de los residuos que se generan en los espacios de trabajo; la forma en que puede realizarse la separación en origen de los mismos; y las estrategias a adoptar en materia de minimización en la generación y recuperación de materiales.

Para lograr lo anterior, se prevé:

  1. Poner en funcionamiento el sistema de gestión de residuos generados en dependencias municipales de acuerdo a lo establecido en la metodología de la “Guía de buenas prácticas ambientales: recomendaciones para la correcta gestión de residuos en oficinas”;
  2. Diagramar y llevar a cabo las capacitaciones tanto para empleados del concejo como para personal de limpieza en materia de reducción y separación de residuos;
  3. Medir y evaluar los resultados de la implementación del programa disgregado por dependencia, para la posterior generación de incentivos.

Teniendo en cuenta los resultados del diagnóstico y la dinámica de funcionamiento de cada dependencia del concejo, se deberá disponer de recipientes específicos para cada categoría de separación. Estos deberán estar debidamente señalizados y ser accesibles para promover su uso.

Además, se retirará de cada oficina los cestos de basura individuales por escritorio para evitar la no separación de los residuos.

Al finalizar el año, se otorgará un incentivo, a ser definido por la autoridad de aplicación, a la dependencia que logró la mayor cantidad de residuos separados.

Las voluntarias durante los encuentros para la formulación de la política pública.

La propuesta legislativa surgió en Voluntariado Legislativo, en su edición 2019, en donde Fabiana Quintanilla, Carina Sosa, Dayana Manuncia y Lidia Arguello fueron las protagonista en el proceso de diseño de la política pública contando con el apoyo del equipo técnico del Voluntariado integrado por Leandro Frutos, Mercedes Ordoñez y Agustín Boato como así también con el apoyo político de la concejala Laura Abate.

Cambios de conductas

Para que los residuos dejen de ser un problema y pasen a ser una oportunidad de transformación social, económica y ambiental, una de las primeras acciones que podemos hacer es comenzar a separar. Una conducta que, en esta oportunidad, será promovida desde los puestos laborales pero que puede extenderse a los domicilios particulares.

El 90% de los residuos generados en las oficinas corresponden a papel y cartón, mientras que el 10% restante incluye residuos orgánicos, demás materiales reciclables y residuos producto del uso de aparatos eléctricos y electrónicos.

Estimaciones realizadas por la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación (2019)

A nivel domiciliario, según lo informado por la Dirección de Protección Ambiental (DPA), en la Provincia de Mendoza, se genera un promedio de 1 kilo de residuos por día y por persona, de lo cuales el 40% tiene alto potencial de recuperación. Esto nos exige repensar la gestión de residuos en todos los ámbitos, para evitar daños ambientales pero también para aprovechar las oportunidades económicas y sociales que surgen a partir la construcción de nuevos conocimientos e innovaciones sociales.

La sostenibilidad en materia de residuos está asociada al concepto de economía circular. Se propone un nuevo paradigma que modifique la forma en la que actualmente producimos y consumimos. Frente a la economía lineal de extracción, producción, consumo y desperdicio, la economía circular alienta un flujo constante, una solución virtuosa, en la que los residuos puedan ser utilizados como recursos para reingresar al sistema productivo. De esta manera, reducimos nuestros residuos y extraemos menos recursos naturales del planeta.  

Con una lógica inversa

Las prioridades de un sistema de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos (GIRSU) siguen la pauta de una pirámide invertida, y la valorización en origen está en los escalones de mayor jerarquía ambiental.

Esto explicita la importancia de implementar políticas que nos enseñen un consumo responsable de recursos tanto en el ámbito laboral como en el hogareño.

Cada persona que trabaja en el Concejo Deliberante de Rivadavia puede ser un agente de cambio, estimulando su mirada comprensiva ante el contexto y las necesidades de la ciudadanía para vivir en un ambiente sano.

Ahora los residuos generados en las oficinas del Concejo deberán ser reaprovechados en distintas experiencias de reciclado tal como lo aprobado en la misma sesión acerca de los Ecoladrillos.